Buenas a todos, ya estoy de vuelta por estos lares, y es que esta última publicación es la primera de la etapa post-exámenes de Enero; por lo que durante un tiempo, tendré más oportunidades de escribir (o no).
Para el tema que os traigo hoy me ha costado un buen rato el encontrar un título que me convenciese mínimamente, y aún así no creo que termine de hacer justicia al fenómeno al que me quiero referir.
La idea me ha venido varias veces a la cabeza, especialmente cuando se oye a los típicos entendidos que, sin los pertinentes estudios, tienen conocimientos de los orígenes de la crisis económica en la que nos encontramos sumidos (pese a que nuestro amado Mariano y nuestro querido De Guindos nos quieran vender brotes verdes). El caso es que estos individuos iluminados por la inteligencia suprema, tarde o temprano salen con la frase de "La culpa es de los políticos, que son TODOS unos ladrones".
La idea me ha venido varias veces a la cabeza, especialmente cuando se oye a los típicos entendidos que, sin los pertinentes estudios, tienen conocimientos de los orígenes de la crisis económica en la que nos encontramos sumidos (pese a que nuestro amado Mariano y nuestro querido De Guindos nos quieran vender brotes verdes). El caso es que estos individuos iluminados por la inteligencia suprema, tarde o temprano salen con la frase de "La culpa es de los políticos, que son TODOS unos ladrones".
Yo, desde mi modestia, admito no conocer a TODOS los políticos del mundo, ni siquiera a los del ámbito nacional, ni siquiera a los del ámbito autonómico; así que si el señor iluminado afirma eso, yo me pregunto si realmente ha dedicado su vida a conocer a todos los políticos o simplemente opina sin tener ni idea. De cualquier forma, él sabe el origen del problema, y de vez en cuando me he quedado con ganas de preguntar si ellos serían capaces de sacarnos de esta situación, con un sonado 50% de paro juvenil, o una cifra de 4.701.338 parados en el mes de Diciembre, según los datos del Ministerio de Interior.
Es curioso, pero estas personas tienden a presentar un supuesto en el que te encuentras en un "callejón sin salida" en cuanto a opciones, y generalmente, o no dan una solución o la que dan es la resignación (que es como no darla).
Esto me hace pensar en que quizás nos guste no encontrar soluciones. Quizás sea preferible para el español medio aceptar su mala situación y resignarse de brazos cruzados. A todos nos gusta quejarnos del actual gobierno, pero tiene una mayoría absoluta legítima (aunque los votantes sean borregos, se considera legítima, sí). Nos encanta quejarnos, pero somos felices cuando vemos que no nos quedan alternativas.Volviendo al ejemplo de elecciones políticas. Contamos con un 28% de abstención en las últimas generales, un 1% de votos nulos y otro 1% de votos blancos, lo que elimina un 30% de la población votante de la opinión popular. Una cifra terriblemente incisiva.
Nos han inculcado una cultura de conformismo y resignación a través de continuos noticiarios de desempleo, de desfalcos y de corrupción; y ojo, no digo que esto sea falso, sino que siguen existiendo alternativas. Alternativas a las que hemos cerrado los ojos y preferimos sentarnos a ver si esto va a peor y nos podemos quejar o ver si esto va a mejor, y eso es algo muy triste.
Para concluir, y volviendo al tema del señor iluminado y sus políticos ladrones; puede ser que estemos en un sistema bipartidista, y puede ser que ninguno de estos dos partidos nos convenza si juzgamos sus recientes legislaturas; pero existen decenas de partidos, actualmente minoritarios, que son capaces de representar a muchos individuos que se encuentran en esta franja del 30%.
¿Por qué omitimos las alternativas?¿Por qué nos quejamos y no hacemos nada por cambiar? Una vez más, el individuo medio de plena calle es el que más dice saber y el que menos obra, y así nos va...
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