lunes, 20 de enero de 2014

¿Adicción a la Resignación?



Buenas a todos, ya estoy de vuelta por estos lares, y es que esta última publicación es la primera de la etapa post-exámenes de Enero; por lo que durante un tiempo, tendré más oportunidades de escribir (o no). 

Para el tema que os traigo hoy me ha costado un buen rato el encontrar un título que me convenciese mínimamente, y aún así no creo que termine de hacer justicia al fenómeno al que me quiero referir.
La idea me ha venido varias veces a la cabeza, especialmente cuando se oye a los típicos entendidos que, sin los pertinentes estudios, tienen conocimientos de los orígenes de la crisis económica en la que nos encontramos sumidos (pese a que nuestro amado Mariano y nuestro querido De Guindos nos quieran vender brotes verdes). El caso es que estos individuos iluminados por la inteligencia suprema, tarde o temprano salen con la frase de "La culpa es de los políticos, que son TODOS unos ladrones". 

Yo, desde mi modestia, admito no conocer a TODOS los políticos del mundo, ni siquiera a los del ámbito nacional, ni siquiera a los del ámbito autonómico; así que si el señor iluminado afirma eso, yo me pregunto si realmente ha dedicado su vida a conocer a todos los políticos o simplemente opina sin tener ni idea. De cualquier forma, él sabe el origen del problema, y de vez en cuando me he quedado con ganas de preguntar si ellos serían capaces de sacarnos de esta situación, con un sonado 50% de paro juvenil, o una cifra de 4.701.338  parados en el mes de Diciembre, según los datos del Ministerio de Interior.
Es curioso, pero estas personas tienden a presentar un supuesto en el que te encuentras en un "callejón sin salida" en cuanto a opciones, y generalmente, o no dan una solución o la que dan es la resignación (que es como no darla). 
Esto me hace pensar en que quizás nos guste no encontrar soluciones. Quizás sea preferible para el español medio aceptar su mala situación y resignarse de brazos cruzados. A todos nos gusta quejarnos del actual gobierno, pero tiene una mayoría absoluta legítima (aunque los votantes sean borregos, se considera legítima, sí). Nos encanta quejarnos, pero somos felices cuando vemos que no nos quedan alternativas.Volviendo al ejemplo de elecciones políticas. Contamos con un 28% de abstención en las últimas generales, un 1% de votos nulos y otro 1% de votos blancos, lo que elimina un 30% de la población votante de la opinión popular. Una cifra terriblemente incisiva.

Nos han inculcado una cultura de conformismo y resignación a través de continuos noticiarios de desempleo, de desfalcos y de corrupción; y ojo, no digo que esto sea falso, sino que siguen existiendo alternativas. Alternativas a las que hemos cerrado los ojos y preferimos sentarnos a ver si esto va a peor y nos podemos quejar o ver si esto va a mejor, y eso es algo muy triste.

Para concluir, y volviendo al tema del señor iluminado y sus políticos ladrones; puede ser que estemos en un sistema bipartidista, y puede ser que ninguno de estos dos partidos nos convenza si juzgamos sus recientes legislaturas; pero existen decenas de partidos, actualmente minoritarios, que son capaces de representar a muchos individuos que se encuentran en esta franja del 30%. 

¿Por qué omitimos las alternativas?¿Por qué nos quejamos y no hacemos nada por cambiar? Una vez más, el individuo medio de plena calle es el que más dice saber y el que menos obra, y así nos va...


lunes, 13 de enero de 2014

LA IZQUIERDA, ETERNA FRACASADA.


Buenas a todos, debido a la buena acogida en visitas del blog del último día, cuatro días después me vengo arriba y vuelvo a publicar, esta vez con un tema que me ha venido a la mente hace relativamente poco tiempo, pero que realmente me escuece mucho. 

Como bien reza el título, hoy quiero tratar la izquierda, pero no desde el ámbito legislativo (no totalmente, al menos), sino desde el punto popular, la transmisión del mensaje socialista que transmite la izquierda entre sus seguidores. Pues bien, este 'topic' me viene a la mente cuando mirando artículos de opinión e incluso en la red social Twitter, de grupos asociados a la izquierda, se puede observar SIEMPRE entre los comentarios de la gente, la palabra 'vendidos'. 
Esto es algo que llevo viendo durante bastante tiempo, y es que si tienes una ideología política asociada al socialismo, no puedes triunfar ni con tus discos, ni con tus libros ni con nada que hagas. Serás un vendido. Por supuesto, el que se sienta representado con la idea política de izquierdas no podrá vestir de marca, ni tener un móvil bueno, ni unas gafas de sol caras, ni nada de nada. Deberá vestir sin ir de marcas, con el pelo andrajoso, con un Alcatel ladrillo del siglo pasado y gafas del mercadillo de 2 euros, así sí será un verdadero "rojo".

Cuan es mi sorpresa cuando observo que la mayoría de estos comentarios provienen de gente que afirma sentirse asociada al marxismo-leninismo, el maoísmo u otras corrientes del comunismo. Creo que esta gente sólo considera lucha por extender la ideología el ir a manifestaciones, montar asambleas y demás dinámicas de grupo, que ojo, no considero un mal medio de difusión; pero¿por qué la izquierda no puede triunfar en ventas difundiendo su mensaje?¿ Por qué Los Chikos del Maíz son unos vendidos si ellos afirman defender a Cuba, Venezuela, Corea etc.? La respuesta es muy sencilla, por envidia. Tú puedes ser el más rojo del mundo, que si tu único medio de transmisión aceptado es ponerte a pegar voces en la calle o pegándote con policías en las manifestaciones, tu mensaje va a llegar a 50 personas como mucho, y probablemente acabes con antecedentes policiales. Pero si eres capaz de triunfar escribiendo un libro o grabando un disco que propugne ese mensaje, ¿cuál es el problema? 

¿Fue Marx un vendido por publicar El Capital usando unas máquinas de imprenta propiedad de los dueños del capital? ¿ Por triunfar en ventas y convertir ese libro en un pilar maestro del actual comunismo? De verdad, algunos creen ser más comunistas que nadie y así nos va...

jueves, 9 de enero de 2014

¿Los mejores días de nuestra vida?


Buenas a tod@s , y lo primero es desearos Feliz Año a todos en este blog al que vuelvo tras 3 meses en los que o bien he tenido lío o no he valorado nada que merezca su publicación. Pero bueno, aquí estamos de vuelta, y en parte porque llevaba pensando este topic durante un tiempo, y en otra parte para celebrar las 500 visitas os traigo nueva entrada.

El tema que quiero tratar hoy es algo a lo que en mis dos años de carrera que llevo realizados, he dado bastantes vueltas; si quizás tenemos una mitificación de la vida universitaria. Quien más y quien menos habrá escuchado alguna vez que los años de la universidad son los mejores de tu vida; curiosamente en mi caso, a quienes más he oído decirlo son gente que no ha asistido a la universidad, luego su valoración personal en la afirmación que hacen es nula, pero no voy a eso. 

Quizás por las numerosas películas que nos meten por los ojos (Ay, Hollywood...) tenemos la idea de que a la universidad se va a estar de fiesta continuamente, que los exámenes se aprueban solos machacando al final y que si no sales asiduamente con tus compañeros eres un antisocial que no aprovecha los cuatro años de carrera. 

Partiendo de mi experiencia personal, no voy a afirmar que han sido los mejores ni los peores especialmente porque no estaría siendo objetivo al valorar algo reciente y que ni siquiera he acabado; pero sí que no tengo la sensación de que vaya a ser una etapa que me eche a llorar cuando la recuerde, ni para bien ni para mal. Sí, ha supuesto grandes cambios, como perder el contacto con gente que no estudia en ella, y el conocer a otra gente extraordinaria, pero no creo que suponga un gran cambio en el devenir de la vida de nadie si cuando está haciendo una carrera sale mucho de fiesta o no.

En fin, un placer volver por aquí, me voy a estudiar para los exámenes de Enero, que ya os digo yo que solos no se aprueban ni mucho menos. Mucha suerte a tod@s con el 2014, e intentaré volver por aquí más a menudo ya que me da bastante pena tener el blog abandonado durante meses... ¡Nos leeeeeeeemos!

  ¿Quizás esta idea de la universidad venga del todopoderoso Hollywood? Desde luego, ¡cuánto daño ha hecho "American Pie" con sus universitarios treintañeros...